Afrontar la presión social por ser madres: ¿cómo hacerlo?

“Y ustedes, ¿para cuándo?”, “se te va a pasar el arroz”. Muchas mujeres que superan la treintena y aún no han sido madres escuchan con frecuencia estas frases. Sin duda, son unas sentencias pronunciadas por personas de su entorno, desde familiares o amigos hasta compañeros de trabajo o vecinos con quienes no se ha establecido ninguna confianza. Esta invasión de la intimidad forma parte de la tensión que las mujeres deben soportar en ocasiones cuando deciden postergar o eludir la maternidad. Acá te decimos cómo afrontar la presión social por ser madres.

Afrontar la presión social por ser madre

Reloj biológico

La década que transcurre entre los 30 y los 40 años es clave para la mujer, desde el punto de vista de la maternidad. Durante ese período, 8 de cada 10 mujeres sienten que se activa su cronómetro biológico y desean ser madres. Sin embargo más allá de la edad que proponga el reloj biológico, la decisión de ser madre está condicionada por otros factores externos que llevan a que la maternidad se postergue o incluso, en algunos casos, se eluda. Entre ellos, no encontrar a la pareja adecuada, tener una situación profesional inestable. También no sentirse preparada para renunciar a algunos de los aspectos que implica tener un hijo o simplemente haber tomado la decisión de no tener hijos.

Afrontar la presión social por ser madre

Aclarar la situación con la pareja

Es necesario que la pareja afronte el tema de la maternidad con total sinceridad y claridad para evitar situaciones para las que no se esté preparado. Tanto si es una decisión común, como si es individual. Ten en cuenta que es importante que exista un consenso real y meditado entre ambos.

 Afrontar la presión social por ser madre

Ser sinceros

En ocasiones, cuando la mujer tiene una pareja y una situación estable, la presión de los familiares y los amigos se basa en la especulación sobre si hay o no algún problema para engendrar hijos, más que en el interés y el apremio. Para evitar que la presión se incremente. Así que es recomendable ser sinceros y decir de forma clara y contundente el motivo por el que no se desea afrontar la maternidad, ya sea porque no se está preparado, porque se prefiere esperar o porque se ha decidido no ser madre.

Afrontar la presión social por ser madre

Imaginar la situación

El nacimiento de un bebé implica muchos cambios personales e incluso, en algunos casos, laborales. La mujer ha de evaluar e imaginar cómo podrá afectar la maternidad a su vida diaria para tomar una decisión basada en sus prioridades y no en las de los demás.

Afrontar la presión social por ser madre

Relacionarse con niños 

En ocasiones, resulta de ayuda aprovechar los momentos que se pasan con familiares o amigos que ya tienen bebés para evaluar de forma práctica el sentimiento que despiertan los niños en uno. Estas situaciones permiten, además, imaginar cómo puede ser la situación después de ser madre. Y si ya deciste no serlo, ¡serás una tía fabulosa y la preferida de los pequeños! 

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